ROSA

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lunes, 16 de agosto de 2010

la vida y barbaridades de ciertos personajes que sembraron el terror y el miedo a su paso, debido a las atrocidades de las que fueron capaces


Petiso orejudo Fue un asesino en serie que asoló la ciudad argentina de Buenos Aires con sólo 16 años. A principios del siglo XX fue responsable de la muerte de cuatro niños, siete intentos de asesinato y el incendio de siete edificios

Mateo Banks Era un estanciero que vivía en Parish, partido de Azul, que mató a su familia para heredarla. Se dijo que hubo un cómplice pero nunca apareció. Los muertos fueron ocho.
Antes había intentado envenenar a su dos hermanos y una hermana, dos cuñadas, dos sobrinos y dos peones con un raticida a base de estricnina puesto en las comidas de dos casas. El olor alertó a los comensales, se tiró la comida sin acertar con la verdadera razón, y Mateo decidió matarlos a tiros

Joseph´s Thorn Su modalidad de asesinatos bíblicos y atroces ejecuciones a sus víctimas lo llevaron a esta catalogación
Él asesinaba siempre a sus víctimas con un objeto punzante que simulara a una espina".
Él mismo lo dejó escrito es una nota hallada en la escena: "Pagaban su traición al sufrimiento de Cristo".

Yiya Murano Es una mujer tristemente conocida en Argentina por haber cometido tres homicidios por envenenamiento, siendo declarada culpable el 28 de junio de 1985. Este es uno de los casos policiales más famosos de la Argentina.

Robledo Puch: El angel Negro. Con apenas 20 años, consumó el espeluznante récord de once muertes en un año. Cuando fue detenido, en 1972, sorprendió al país con su cara de niño y su falta total de arrepentimiento. Hoy cumple condena en Sierra Chica.

Pablo Guillermo y Sergio Mauricio Schoklender En la madrugada del 30 de mayo de 1981, Pablo Guillermo y Sergio Mauricio Schoklender decidieron que sus padres no merecían vivir más.
Por esa razón, los hermanos, de 23 y 20 años, golpearon con una barra de 20 kilos y luego a ahorcaron a Mauricio Schoklender y Cristina Silva Romano. Ese mismo día, a media tarde, policías de la comisaría 21a. descubrieron en el baúl de un Dodge Polara estacionado en Coronel Díaz y Pacheco de Melo los cuerpos del matrimonio Schoklender