ROSA

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martes, 7 de septiembre de 2010

CRIMINAL MADRE LE QUEMA LA BOCA Y LOS GENITALES A SU HIJA DE TAN SOLO CINCO AÑOS

Para la pequeña fue un simple juego, pero para la ignorante mamá se trató de un hecho aberrante que no podía dejar pasar.

Una mujer quemó los genitales y la boca de su hija, de 5 años, porque le dio un beso en la oreja a un vecinito.

El hecho ocurrió, el pasado domingo en la noche, en la urbanización Santa Inés, en Caño Seco IV de El Vigía,
Mérida, pero fue ayer cuando los vecinos revelaron el horror que vivió la pequeña. La niña entró a la casa de una habitante del sector, se le acercó y le susurró al oído que le dolían sus genitales.

Conociendo el historial que rodea al núcleo familiar de la infante, la vecina informó a la junta comunal del sector y, al revisar a la pequeñita, observaron las quemaduras en su pubis.

La comunidad fue hasta la residencia donde la menor vivía con su madre, Yolimar Rojas, de 22 años, su abuelo y otros dos hermanitos para avisarle. Entonces conocieron la verdad.

"La pequeña había estado jugando con otro niño de nueve años, a quien le dio un besito en la oreja, pero la madre vio el juego como algo pervertido y quiso darle una lección a su pequeña hija", aseguraron los vecinos. La mujer tomó a la beba por un brazo, se acercó hasta la cocina, recalentó una cucharilla, le levantó su ropa íntima y pegó el utensilio de metal en su pubis y luego en la boca.

"Dijo que era la única manera de reprenderla porque esa niña era muy fregada", contó indignada Betzaida Sánchez, integrante del Comité de Salud de la cuadra y encargada de denunciar el caso ante el Consejo de Protección del Niño y el Adolescente, en El Vigía.

El examen forense constató quemaduras de segundo grado en los genitales de la pequeña y de primer grado en el labio superior de su boca y en la nariz, informó Faustino Vergara, vocero de medicina legal del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc).

Ayer la Fiscalía 18 del Ministerio Público, en El Vigía, conoció del caso, informó el consejero de protección municipal, Rafael Vargas, quien adelantó que a la madre "le será abierta una averiguación penal".

Los vecinos aseguraron que Yolimar se mudó de la casa de su padre al siguiente día de haber maltratado a su hija. Se fue, con una nueva pareja y sus dos hijos, a Guayabones (a 15 minutos de El Vigía), a las 11:00 de la mañana.

"Una comisión del Consejo de Protección separó a la niña de su madre, basados en el artículo 126-G de la Ley Orgánica de Protección al Niño y el Adolescente (Lopna)", explicó Rafael Vargas.

El abuelo materno de la pequeña, Gonzalo Rojas Gutiérrez, un sexagenario, quedó momentáneamente a cargo de la beba, quien desde ayer comenzó a presentar fiebre y se recupera de una infección en la garganta, además de las quemaduras.

"La comunidad quiere que las instituciones de la Lopna se pronuncien sobre el caso, para ver qué va a pasar con los otros dos niños que permanecen en Guayabones con Yolimar, uno de 4 y otra de 2 añitos. Tememos por ellos", aseguró Vargas.

Según Betzaida Sánchez, Yolimar ha abandonado tres veces a sus tres hijos. "La última vez pasaron 3 días solos, encerrados en la casa y sin comer. Estaban desnutridos y la Lopna tuvo que intervenir. Los vecinos y el abuelo velaban por ellos desde hace cuatro meses y medio. Hace una semana llegó otra vez la madre, esta vez, para llevárselos a Guayabones".