ROSA

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jueves, 2 de septiembre de 2010

La Virgen de Fátima (también llamada Nuestra Señora de Fátima, Nuestra Señora del Rosario de Fátima, o Nossa Senhora de Fátima en portugués)

El Santuario de Fátima, localizado en la Cova da Iria, freguesía de Fátima (Portugal) es uno de los más importantes santuarios marianos del mundo. El santuario está situado a 11 km de la ciudad de Ourém, a 25 km de Leiria, 120 km de Lisboa, 180 km de Oporto y está aproximadamente a 300 metros encima del nivel del mar, en pleno macizo calcáreo de Extremadura.
En 1917, Lúcia de Jesus, Francisco Marto y Jacinta Marto (conocidos como "los tres pastorcitos"), afirmaron haber presenciado varias apariciones de la Virgen María. En una de esas apariciones les habría dicho que construyeran una capilla en aquel lugar, que actualmente es la parte central del Santuario donde está guardada una imagen de Nossa Senhora. Con el paso del tiempo el Santuario se extendió, hasta hoy en día, en que existen ya dos basílicas, aumentado así la capacidad del acogimiento de los peregrinos en en recinto abierto.
El Santuario está compuesto principalmente por la Capilla de las Apariciones, Recinto de Oración, Basílica de Nuestra Señora del Rosario, Casa de Retiro de Nuestra Señora del Carmen y Rectorado, Casa de Retiro de Nuestra Señora de los Dolores y Albergue para enfermos, Plaza Pío XII, Centro Pastoral Pablo VI y la nueva Iglesia de la Santísima Trinidad.
La Azinheira Grande era la encina más grande de la Cova da Iria en 1917 y, por eso, también es parte de la historia de las apariciones. Junto a ella, esperaban los pastorcitos a que apareciera la Virgen María.
La Cruz Alta tiene 27 m de altura.
Un módulo de hormigón del muro de Berlín recuerda la intervención de Dios, prometida en Fátima, en la caída del comunismo.
El Presépio es una escena del nacimiento de Jesús, cuyo autor es el escultor José Aurélio y está situado junto al Rectorado.
La cronología de los hechos que han acaecido teniendo como base los sucesos de Fátima son los siguientes:
13 de mayo de 1917, primera aparición de la Virgen a los tres pastorcitos en Fátima.
13 de octubre de 1917, última aparición de la Virgen a los tres pastorcitos y milagro del sol. Este milagro fue presenciado por 70.000 personas,[ entre ellos periodistas y los considerados "librepensadores" de la época que quedaron estupefactos ante el hecho. El periodista Avelino de Almeida, del diario liberal y anticlerical O seculo, repitió reiteradamente en su relato: "yo lo he visto... yo lo he visto".
28 de abril de 1919, se inicia la construcción de la Capilla de las apariciones.
13 de octubre de 1921, se permite por primera vez celebrar la Santa Misa.
13 de octubre de 1930, el obispo de Leiria declara dignas de fe las apariciones y autoriza el culto de Nuestra Señora de Fátima.
13 de mayo de 1931, primera consagración de Portugal al Inmaculado Corazón de María, hecha por el Episcopado Portugués, siguiendo el mensaje de Fátima.
31 de octubre de 1942, el Papa Pío XII, hablando en portugués por la radio, consagra el mundo al Inmaculado Corazón de María, haciendo mención velada de Rusia, según pedido por Nuestra Señora.
13 de mayo de 1946, la estatua de Nuestra Señora de Fátima ubicada en la capilla es coronada por el Cardenal Marsella, Legado Pontificio. La corona fue ofrecida por las mujeres portuguesas en agradecimiento por haber librado a Portugal de la Segunda Guerra Mundial.
13 de mayo de 1967, el Papa Pablo VI viaja a Fátima en el cincuentenario de la primera aparición para pedir la paz del mundo y la unidad de la Iglesia.
12 y 13 de mayo de 1982, Juan Pablo II viaja a Fátima como peregrino para agradecer el haber salido bien del atentado sufrido exactamente un año antes en la Plaza de San Pedro y consagra la Iglesia, los hombres y los pueblos, al Inmaculado Corazón de María, haciendo veladamente mención de Rusia.
25 de marzo de 1984, el Papa Juan Pablo II consagra una vez más, el mundo al Inmaculado Corazón de María, en unión con todos los obispos del mundo que previamente habían sido notificados para que se uniesen con Su Santidad en esta consagración, en la plaza de San Pedro, delante de la Imagen de la Virgen. Más tarde Lucía asegura que esta consagración satisface la petición hecha por la Virgen.
Los días 12 y 13 de mayo de 1991, el Papa Juan Pablo II vuelve a Fátima por segunda vez como peregrino, en el décimo aniversario de su atentado.
El 13 de mayo de 2000, Juan Pablo II, en su tercera visita a Fátima y ante una multitud de peregrinos, beatifica a Francisco y Jacinta y revela la tercera parte del secreto de Fátima. El Papa insiste en la importancia de los mensajes y en la santidad de los niños. Los presenta como ejemplo de oración, amor y penitencia.
La carta de la Virgen de Fátima
Existe un texto conocido como carta de la Virgen de Fátima, de carácter apocalíptico y cuyo origen se desconoce. Este texto es considerado por la Iglesia Católica como una falsificación.

Periódico informando de los Milagros de Fátima.
 Efemérides
Desde las primeras noticias sobre las apariciones de la Virgen de Fátima, los Papas se mostraron acorde a los acontecimientos.
Pío XI, entre otras manifestaciones públicas de simpatía, concedió el dia 1 de octubre de 1930 una indulgencia especial a los peregrinos de Fátima.
Pío XII, consagró la humanidad al Inmaculado Corazón de María el 31 de octubre de 1942.
Juan XXIII, visitó como peregrino el lugar de las apariciones y, más tarde, legó en testamento su cruz pectorial al Santuario de Fátima.
Pablo VI fue el primer Romano Pontífice que visitó Fátima para conmemorar el cincuentenario de las apariciones, el 13 de mayo de 1967.
Juan Pablo II, visitó personalmente el lugar de las apariciones en dos ocasiones, el 13 de mayo de 1982 y el 13 de mayo de 1991.
 La Virgen Peregrina de Fátima
La imagen de la Virgen de Fátima (conocida como la peregrina) es una réplica de la imagen que es la que se utiliza para recorrer algunas de las ciudades episcopales de Europa y del mundo. La imagen fue ofrecida por el Señor Obispo de Leiría y coronada solemnemente por el Señor Arzobispo de Évora, el 13 de mayo de 1947.
En 1945, poco después del final de la 2ª Guerra Mundial, un párroco de Berlín (Alemania) propuso que una imagen de Nuestra Señora de Fátima recorriese todas las capitales y las ciudades episcopales de Europa hasta la frontera con Rusia. Después de más de medio siglo de peregrinación, en el que la imagen visitó 64 países de los distintos continentes, la Rectoría del Santuario de Fátima entendió que no debería volver a salir habitualmente, solamente por alguna circunstancia extraordinaria.
En mayo del año 2000 fue colocada en la exposición "Fátima Luz e Paz", donde fue venerada por decenas de millares de visitantes. Tres años después, concretamente el día 8 de diciembre de 2003, solemnidad de la Inmaculada Concepción, la imagen fue entronizada en la Basílica del mismo Santuario de Fátima, fue colocada en una columna junto al altar mayor
Hermana María Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón O.C.D. nacida como Lucía de Jesús dos Santos (1907 - 2005), conocida como Sor Lucía, religiosa carmelita descalza.
Sor Lucía nació en Aljustrel (Fátima), una pequeña población junto a Fátima (Portugal) el 22 de marzo de 1907 fue una de las videntes, junto a sus primos Francisco y Jacinta Marto, de los sucesos de Fátima en donde el 13 de mayo de 1917 dijeron haber visto a la Virgen en la llamada Cova da Iria, donde hoy se levanta el importante santuario mariano. Murió en Coímbra (Portugal) el 13 de febrero del 2005 a los 97 años de edad y recibió sepultura en el cementerio del Carmelo de Santa Teresa, de Coimbra, donde pasó enclaustrada sus últimos 46 años. Según su voluntad, al año (el 19 de febrero de 2006) sus restos fueron trasladados a la iglesia del complejo mariano de Fátima, para descansar allí junto a los de sus primos. El 13 de febrero de 2008, el Cardenal José Saraiva Martins, anunciaba el inicio de la Causa de Beatificación.
Nacida en el seno de una familia muy humilde, desde muy pequeña tenía encargada la función del pastoreo de ovejas, función que solía realizar en compañía de otros niños y habitualmente, de sus primos Francisco y Jacinta. El 13 de mayo de 1917 dijeron haber visto a la Virgen en la llamada Cova da Iria y los días posteriores, hasta el 13 de octubre, se reunieron en el lugar miles de personas para ser testigos de dichas apariciones. Estas apariciones estuvieron precedidas, según se cuenta, de la aparición de un ángel durante 1916 en la cueva "Loca de Cabeco". En el transcurso de dichos actos se afirma que la Virgen María revelo a los tres niños tres mensajes, conocidos como los tres misterios de Fátima.
Lucía y Jacinta escucharon los mensajes de la Virgen, Francisco solo la veía y se enteraba del mensaje por boca de Lucía, que le recomendó rezar el rosario y depositó en ella los tres misterios mencionados, estos eran; el final de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la muerte prematura de sus primos, Francisco (1908 - 1919) y Jacinta (1910 - 1920), la conversión de Rusia, que señalan que ocurrió con la desintegración de la URSS en 1990, y el tercer y mejor guardado secreto que se dice es el predicción del atentado contra el Papa Juan Pablo II.
 Ingreso en el convento
En 1921 con 14 años de edad y 4 años después de los hechos de Fátima, ingresó en el colegio de las Hermanas Doroteas en la localidad de Vilar, cerca de Oporto, y en 1928 se trasladó al convento de esta orden en Tuy, Pontevedra (Galicia, España). En 1946 volvió a Portugal y en 1948 decide ingresar en el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra en régimen de clausura profesando votos al año siguiente.
Ahí moriría en el 2005, a la edad de 97 años, siendo muy contadas sus salidas al exterior. Durante su estancia en el convento, afirmó haber visto apariciones de la Virgen e incluso de Jesús donde recibió la Promesa de los Primeros Sábados, la Visión de la Trinidad y la petición de la consagración de Rusia.
Su obra Una de las contadas veces que salió del convento fue para entrevistarse con el Papa Juan Pablo II y comunicarle el tercer misterio, que consistía en el ya pasado atentado contra esta personalidad religiosa.
Sor Lucía escribió dos obras sus "Memorias" y los "Llamamientos del Mensaje de Fátima".

Beata Jacinta Marto (Aljustrel, Fátima, Portugal, 11 de marzo de 1910 - Lisboa, Portugal, 20 de febrero de 1920) fue una pastorcilla portuguesa. Junto a su hermano Francisco Marto y a Lucía dos Santos, fueron los tres niños que dijeron haber visto las apariciones de la Virgen de Fátima. Beatificada junto a su hermano Francisco el 13 de mayo de 2000 por el papa Juan Pablo II.
La niña fue bautizada el 19 de enero de 1911. Enfermó de neumonía en 1918 y estuvo hospitalizada en el hospital de Vila Nova de Ourém. Posteriormente fue trasladada al hospital Doña Estefanía de Lisboa, donde falleció. Fue enterrada en el cementerio de Vila Nova de Ourém, aunque el 12 de septiembre de 1935 fue trasladada al cementerio de Fátima y el 1 de mayo de 1951 a la Basílica del santuario de Fátima.
Beatificación
Fue beatificata por el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 2000.
Los hermanos fueron victimas de la gran epidemia de gripe española en 1918

Francisco Marto (Aljustrel, Fátima, Portugal, 11 de junio de 1908 — Lisboa, Portugal, 4 de abril de 1919) fue uno de los tres pastorcitos portugueses que alegadamente junto a su hermana Jacinta Marto y a su prima Lucía dos Santos dijeron haber visto a la Virgen en la llamada Cova da Iria, desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre de 1917.
Hijos de Olímpia y Manuel Marto, Jacinta y Francisco eran niños típicos del Portugal rural de la época. No frecuentaron la escuela, y trabajaban como pastores en conjunto con su prima Lucía. De acuerdo con las memorias de Lucía, Francisco era un muchacho muy tranquilo, le gustaba música, y muy independiente en las opiniones. Jacinta era más afectiva y muy mimada, emocionalmente más frágil.
En la secuencia de las apariciones, el comportamiento de los dos hermanos se alteró. Francisco prefería rezar solo, como decía "para consolar a Jesús por los pecados del mundo". Jacinta se quedó aterrada por una visión del Infierno supuestamente ocurrida en la tercera aparición. Se quedó obcecada por la idea de salvar tantos pecadores como fuera posible a través de la penitencia y el sacrificio, como pedía la Virgen María.
Los tres niños, pero particularmente Jacinta y Francisco, practicaron mortificaciones y penitencias. Es posible que prolongados ayunos les hicieran adelgazar hasta el punto de que los hermanos Jacinta y Francisco sucumbieran a la epidemia de la gripe española que barrió Europa en 1918. Francisco murió en casa en 1919. Jacinta, que sufría de pleuresía y no podía ser anestesiada debido al mal estado de su corazón, fue asistida en varios hospitales, acabando por sucumbir el 20 de febrero de 1920, sola, en un hospital. Francisco y su hermana Jacinta fueron beatificados por el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 2000. Su día festivo es el 20 de febrero.

Primer Misterio
El primer secreto era una visión del Infierno:
Nuestra Señora nos mostró un gran mar de fuego que pareció estar bajo la tierra. Hundido en este fuego estaban demonios y almas en la forma humana, como ascuas transparentes de ardor, todo bronce ennegrecidos o bruñidos, flotando cerca de la conflagración, ahora levantados en el aire por las llamas que saltaron de dentro de sí mismos junto con grandes nubes de humo, ahora recurriendo a cada lado parecidas a chispas en un fuego inmenso, sin el peso o el equilibrio, y entre chillidos y gemido de dolor y desesperación, que nos horrorizó y nos hizo temblar de temor. Los demonios podrían ser distinguidos por sus aterradoras y repulsivas formas semejantes a animales espantosos y desconocidos, todos negros y transparentes. Esta visión duró por un instante. Cómo pudimos jamás estar suficientemente agradecidos a nuestra Madre celestial amable, que ya nos había preparado prometiendo, en la primera Aparición, para tomárnos al cielo. De otro modo, yo pienso que habríamos muerto del temor y el terror....
Segundo Misterio
El segundo incluyó las instrucciones de María de cómo salvar las almas del Infierno y reconvertir el mundo a la cristiandad:
Ustedes han visto el infierno donde las almas de los pobres pecadores van. Para salvarlos, Dios desea establecer en la devoción de mundo al Corazón Inmaculado. Si lo que digo a usted es hecho, muchas almas se salvarán y habrá la paz. La guerra terminará: pero si las personas no dejan de ofender a Dios, una peor estallará durante el Papado de Pío XI. Cuándo ustedes vean una noche iluminada por una luz desconocida*, sepan que esto es el gran signo dado a ustedes por Dios que él está a punto de castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, el hambre, y las persecuciones de la Iglesia y del santo Padre. Para prevenir esto, yo vendré a pedir la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado, y a la Comunión de reparación en los Primeros sábados. Si se hacen caso de mis pedidos, Rusia se convertirá, y habrá la paz; si no, ella esparcirá sus errores a través del mundo, causando las guerras y las persecuciones de la Iglesia. El bueno será martirizado; el santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas. Al fin, el Corazón Inmaculado triunfará. El santo Padre consagrará Rusia a mí, y ella será convertida, y un período de paz será otorgado al mundo.
Tercer Misterio
Debido a la larga demora para revelar el tercer misterio, existen numerosas y variadas teorías que han circulado en la Iglesia y fuera de ella. Algunas proclaman que habla de la guerra nuclear, la deposición del Papa, el asesinato de un Papa, o del reemplazo de un Papa por un impostor. Finalmente, durante una visita a Portugal para la beatificación de los videntes Francisco y Jacinta (Lucia estaba todavía viva), el Papa Juan Pablo II anunció por medio de su Secretario de Estado, el Cardenal Angelo Sodano, que él había decidido hacer público el texto del tercer misterio. Unos pocos meses más tarde, el texto fue liberado por el Vaticano, junto con una discusión del significado del texto.
Después de las dos partes que ya he expuesto, hemos visto al lado izquierdo de Nuestra Señora un poco más en lo alto a un Ángel con una espada de fuego en la mano izquierda; centelleando emitía llamas que parecía iban a incendiar el mundo; pero se apagaban al contacto con el esplendor que Nuestra Señora irradiaba con su mano derecha dirigida hacia él; el Ángel señalando la tierra con su mano derecha, dijo con fuerte voz: ¡Penitencia, Penitencia, Penitencia! Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: « algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él » a un Obispo vestido de Blanco « hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre ». También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad en medio de ruinas y un poco tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas; y del mismo modo murieron unos tras otros los Obispos sacerdotes, religiosos y religiosas y diversas personas seglares, hombres y mujeres de diversas clases y posiciones. Bajo los dos brazos de la Cruz había dos Ángeles cada uno de ellos con una jarra de cristal en la mano, en las cuales recogían la sangre de los Mártires y regaban con ella las almas que se acercaban a Dios