ROSA

ROSA

martes, 19 de octubre de 2010

EL PADRE WILLIAMS PARDO SOLICITA SE HAGA JUSTICIA POR LA MUERTE DE SU PEQUEÑA KAIL XILA PARDO DE CUATRO AÑOS DE BOLIVIA

El fiscal solicita dos años y seis meses de cárcel para un dentista de Alicante por la muerte de una niña boliviana de cuatro años, después de someterla a una operación bucal. El ministerio público acusa al procesado de un supuesto delito de homicidio por imprudencia derivado de una negligencia médica.

La vista por estos hechos, que ocurrieron el 1 de enero de 2006, comenzó ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Alicante. La acusación particular eleva la pena para el dentista hasta los cuatro años de prisión. La defensa pide la absolución por considerar que el odontólogo "cumplió con los protocolos médicos para este tipo de intervenciones".

La víctima vivía desde abril de 2005 en adopción con una familia en Elda. Fue el progenitor el que entregó su hija a esta familia. Los padres de acogida de la pequeña gestionaron su operación, que tuvo lugar el 28 de diciembre de 2005. Tras la intervención, la pequeña entró en un cuadro epiléptico del que no se recuperó. De la clínica la niña fue traslada al hospital General de Alicante y de este centro, por falta de camas, al Virgen de Arrixaca de Murcia, donde falleció.

Al inicio de la vista oral el padre biológico se enzarzó en una pelea con los padres adoptivos, a los que llegó a agredir. La policía zanjó el incidente con el arresto del agresor.



http://fotos01.diarioinformacion.com/fotos/noticias/646x260/2010-09-28_IMG_2010-09-21_01.40.53__M0901.jpg.jpg">>




El titular del juzgado de Lo Penal número 3 de Alicante ha señalado para hoy el primer día del juicio que se seguirá contra un dentista y una anestesista por la muerte de una niña de 5 años que falleció tras sufrir un cuadro convulso al serle inyectada la anestesia. Ambos imputados se enfrentan a una pena de dos años y medio de cárcel y dos de inhabilitación por homicidio imprudente, según el escrito de acusación efectuado por el fiscal. Por su parte, la acusación particular, ejercida por el padre de la pequeña, Williams Pardo, considera que hubo negligencia médica, por lo que pide 4 años de prisión y seis de inhabilitación profesional para cada uno.
Según el abogado de la acusación particular, José Alejandro López, "nosotros entendemos que hay una clara negligencia médica acreditada con los informes forenses que especifican que la actitud de los especialistas fue poco enérgica". Según explicó ayer López, la pequeña tuvo una reacción a la anestesia que no obtuvo la respuesta esperada por parte de los médicos ya que "le hicieron la reanimación y luego continuó con el tratamiento". La denuncia de Williams Pardo llegó incluso a abarcar al Hospital de Alicante, ya que cuando la niña llegó para su ingreso no había camas disponibles en la unidad de Pediatría, por lo que tuvo que ser trasladada al Hospital Virgen de l'Arreixaca de Murcia, donde finalmente falleció tras tres días ingresada.
Los hechos se remontan a enero del año 2006, cuando el matrimonio de acogida con el que se encontraba viviendo la niña la llevó a una clínica privada, ubicada en la avenida Alfonso el Sabio, para someterse a una operación bucodental que el dentista se prestó a realizar gratuitamente.
Según el padre biológico de la menor, que ayer se instaló con pancartas en la puerta del Palacio de Justicia de Benalúa "para pedir justicia", la pequeña Kail Xila Pardo, de nacionalidad boliviana, "sólo iba a someterse a una operación que afectaba a dos dientes de leche", aspecto que la clínica siempre ha desmentido. Desde el centro odontológico se mantiene que la operación era de mayor envergadura y que afectaba a la totalidad de la boca. El letrado del odontólogo, Miguel Ángel Garijo, explicó que ha pedido la libre absolución porque el problema de la pequeña se debió a una patología previa que según la anestesista responde a un cuadro epiléptico. "En todo momento hubo una actuación correcta y con buen criterio", añadió.
Los hechos denunciados por el padre biológico de la niña, que contaron con el respaldo de la Asociación de Defensa del Paciente (Adepa), serán valorados hoy por el juez que ha reservado tres días de juicio para obtener las pruebas periciales y testificales que se aporten al caso