ROSA

ROSA

domingo, 10 de octubre de 2010

SE BUSCA A ALEJANDRA GARROTE

ALEJANDRA GARROTE MARTÍN, DESAPARECIDA DESDE EL 7 DE SEPTIEMBRE DE 2010.
...tTEXTO EXTRAÍDO DE LA ENTREVISTA QUE LE HICIERON A SU MADRE EN laopiniondezamora.es.

«Creo que me quedaré un par de días como mucho y volveré, esto no tiene color». Alejandra Garrote Martín llevaba un día fuera de casa, en Barcelona, a donde había llegado el 7 de septiembre desde Zamora. Es en esa ciudad donde «se le pierde la pista. Sabemos que llegó allí porque mi otra hija lanzó por «tuenti» una alerta con su fotografía para buscarla, porque llevábamos días sin contactar con ella, y la chica que fue con ella en el autobús la reconoció. Nos dijo que la había dejado en la estación, esperando a la persona que la iba a recoger», explica su madre, Lorena Martín, entre lágrimas, angustiada por el silencio de su hija. Le asaltan mil preguntas que le colocan en las peores de las situaciones: «¿y si la han drogado y la tienen prostituyéndose o de «mulera»? ¿Qué tiene que pasar para que la busquen? ¡Es que hace casi un mes que no tenemos noticias suyas!».

La joven desaparecida, de 24 años y camarera de profesión, llamó a su familia en cuanto pisó la ciudad condal, a las 10.15 horas del día 7, «habló con su padre para decir que había llegado bien». Hasta la capital catalana está dispuesta a viajar su madre «para buscarla si la policía no hace nada» tras la denuncia interpuesta el día 23 de septiembre. En ella identificaba al camarero de un determinado bar del casco antiguo, del que ha dado la dirección, como el hombre que medió para que su hija viajara a Barcelona para trabajar de camarera. «Fue vecino de Alejandra un par de años» en la calle de la Costanilla. «Le dijo que su hermano le podía facilitar un puesto de trabajo en Barcelona y mi hija, que es muy confiada, decidió ir a probar suerte». Con él ha ido a hablar la familia, pero ahora se desentiende, «dice que él no sabe nada». Y los padres de Alejandra temen que le haya pasado algo grave, «que la tengan retenida», incluso han llegado a pensar «que puede estar muerta porque mi hija siempre me llama, la relación es buena, en casa no hay problemas», agrega desesperada Lorena, sin cesar de llorar.

Las últimas noticias directas que tienen de esta joven del barrio de San Frontis se remontan al nueve de septiembre. Ese día habló con su madre, que la llamó «y le pregunté qué pasaba, por qué tenía el móvil desconectado siempre. Me dijo que estuviera tranquila, que estaba en un hotel de dos estrellas y que en un par de días me llamaría de nuevo». Después de colgar, intuyó que algo no iba bien, «no la encontré normal. Dándole vueltas a la cabeza recuerdo que estaba decaída, ella es muy habladora, muy dicharachera, y ya pensé «¿qué hace en un hotel de dos estrellas?». Apenas me había contado nada», cuando ella suele ser expresiva y tiene confianza con la madre.

Después de esa última conversación ha sido imposible contactar con ella, «el teléfono está apagado o fuera de cobertura», ni sus amigos han tenido suerte en sus múltiples intentos. El 16 de septiembre «su amiga más íntima recibió un mensaje desde un móvil diferente al de mi hija, en el que le decían que era Alejandra, que me dijera que estaba bien, que no me llamaba porque no se acordaba del número y que no se pusiera en contacto con el número de móvil desde el que estaba escribiendo, que lo borrara, que ya llamaría ella». Evidentemente, efectuaron llamadas pero «ya estaba desconectado».

Al día siguiente de denunciar la desaparición, el día 24 de septiembre, Lorena recibió una llamada en su móvil de un desconocido en el que le decían que «mi hija estaba bien, pero que se había ido con un chico a Holanda. Contesté que si mi hija se hubiera ido a Holanda, me habría llamado, que ya había denunciado su desaparición en la policía y que estaba grabando la conversación. Me colgó. Llamo continuamente a ese número y comunica sin cesar».

Desde la Comisaría de Zamora se han lanzado los datos y la fotografía de Alejandra Garrote Martín para su difusión en todas las del país, una alerta que se propaga a nivel internacional para tratar de localizar a la joven zamorana. Fuentes próximas a la investigación policial han manifestado a este diario que «se ha cumplido el protocolo existente para estos casos, teniendo en cuenta de que se trata de una mujer mayor de edad y que se fue de Zamora por su propia voluntad».

«La policía me ha dicho que a lo mejor se ha ido a hacer lo que no debe», añade Lorena. «Yo le he contestado que me da igual, prefiero que, si ha hecho algo mal, la detengan a vivir así, sin saber nada de ella. Prefiero verla en la cárcel a no saber dónde está».

Datos personales

Aspecto físico

Pelo moreno y corto, de tez blanca, 1,67 metros de altura y 60 kilos. Lleva un piercing en el labio y varios tatuajes en el cuerpo: Un 13 en el muslo, una mariquita en el tobillo y en la mitad de la espalda un pergamino con la inscripción «Libertad». Cuando desapareció vestía pantalón vaquero claro, sudadera blanca y negra y deportivas. Llevaba una mochila negra y una gorra.

La última locazación en en Barcelona
Si sabes algo de ella, comunícate con la policia de Zamora 980 509 250