ROSA

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domingo, 9 de enero de 2011

MUJERES QUE SON VICTIMAS Y RECIBEN UNA SENTENCIA DOLOROSA

Arabia Saudí: 40 latigazos a una anciana por reunirse con dos jóvenes que no eran de su familia
Una mujer de 75 años ha sido condenada en Arabia Saudí a recibir 40 latigazos por reunirse con dos jóvenes «sin ser familiares». Amnistía Internacional ha denunciado este nuevo abuso en la aplicación de la sharía en el país árabe. Uno de los jóvenes, que también ha sido condenado a recibir 60 latigazos, alega en su defensa que la anciana que ella «lo amantó cuando era niño». Sin embargo un comunicado oficial un tribunal saudí ha ratificado la condena impuesta.

(Agencias/InfoCatólica) La condena se fundamenta en el código islámico de la Sharía, que rige en el reino wahabí. Según esta, la reunión de personas de distinto sexo es delito, salvo si son parientes.

La mujer es Khamisa Mohamed Sawadi, y los jóvenes Fahad y Hadyan. El primer juicio se celebró en marzo, y las apelaciones que han llevado a cabo solo han servido para prolongar el momento de la flagelación. El Tribunal Supremo de Arabia Saudí ratificó la condena, y tendrán que sufrir 40 latigazos y cuatro meses de cárcel; y uno de los jóvenes, Haydan, 60 latigazos y seis meses de cárcel.
La Policía religiosa irrumpió en el domicilio de la anciana en Al Chamli, y la detuvo junto a los jóvenes. Fahad alegó en el juicio que le habían llevado pan a la anciana, y añadió que aunque no eran familiares era "hijo de leche" de Khamisa porque lo amamantó cuando era niño. Pero no se tuvo en cuenta la alegación, porque no podía ser probada y se mantuvo la pena de "no parentesco".
En Arabia Saudí, la pena de flagelación es preceptiva. Cualquier delito de relación prohibida "entre sexos" está penado con latigazos, que pueden ser recibidos en "varias fases"
Una mujer,soltera,ha sido condenada a un año de carcel y a la pena de 100 latigazos.

El Tribunal de Djejada ha condenado a la joven,23 años,tras escuchar su “crimen”:
Fué violada por cuatro hombres ,toda una noche. La joven purgará tal delito en la carcel de Djejada.
Como quedó embarazada tras la violación,será azotada 100 veces tras el nacimiento del niño.
Source:Saudí Gazette ,8 de enero del 2011
mujer azotada en Irán y a la que también se consideró culpable de haber sido violada. La ha remitido el doctor Homa Darabi, aparece en el blog History News Network y y explica que ese es el estado de la desventurada, veinte días después de haber recibido 50 latigazos
Una mujer de 19 años es violada por siete individuos y un tribunal la condena a recibir doscientos latigazos y a pasar seis meses en la cárcel. Ocurre en Arabia Saudí, uno de los grandes aliados en el mundo árabe de EEUU, el "amigo" de Occidente y el principal exportador de petróleo del planeta.

La joven ha sido condenada porque se encontraba en el interior de un coche con un hombre que no era de su familia. Esto último es "haram", está prohibido según la fundamentalista interpretación wahabí de la ley islámica que rige en el país del rey Abdalá.
Los violadores cumplen diversas penas de prisión, pero son tratados con más benignidad.
Degraciadamente, no es un caso único. En todo Oriente Próximo, las leyes y las sociedades están impregnadas de una visión patriarcal del mundo que responsabiliza a las mujeres de los abusos de que son objeto, haciendo casi imposible que éstas los denuncien.


Un tribunal saudí ha condenado a una víctima de violación a 200 latigazos y 6 meses de cárcel. El titular ha dado la vuelta al mundo esta semana. La indignación que ha suscitado es compartida también por muchos saudíes impotentes ante un sistema judicial que ignora los derechos humanos más elementales. Pero no es el único. En todo Oriente Próximo, las leyes y las sociedades están impregnadas de una visión patriarcal del mundo que responsabiliza a las mujeres de los abusos de que son objeto, haciendo casi imposible que éstas los denuncien.
El tribunal ha retirado la licencia al abogado por hablar con la prensa
En Irán la mujer tiene que presentar testigos de la violación


El drama de la Chica de Qatif, como la prensa saudí llama a la víctima para preservar su identidad, empezó en mayo de 2006. La muchacha, que entonces tenía 18 años, había quedado con un compañero de instituto para recuperar unas fotos que le dio cuando tenía 16. Acababa de prometerse y no quería problemas con el que legalmente ya era su marido. Los jóvenes se encontraron en el aparcamiento de un centro comercial. Unos desconocidos les robaron el coche y les condujeron a un descampado donde junto a otros cómplices les violaron.


En las sociedades que han colocado el honor de sus familias entre las piernas de sus mujeres, la violación constituye una vergüenza que rara vez llega a los tribunales. En Arabia Saudí, donde además la mujer necesita un representante legal que haga la denuncia en su nombre, la valentía de la Chica de Qatif sólo es posible gracias al apoyo que le ha prestado su familia y en particular su marido. "Te casas para lo bueno y para lo malo, y yo amo a mi esposa", declaró éste por teléfono a la cadena estadounidense CNN.
El shock Saudí de mayoría chií.
Miembros de esa comunidad, a la que pertenecen todos los implicados, y activistas de los derechos humanos saudíes están convencidos de que la afiliación religiosa de la chica influyó en la sentencia inicial, en octubre de 2006. A pesar de que, en consonancia con la jurisprudencia saudí, el fiscal pidió la pena de muerte para los siete presuntos violadores, los jueces limitaron la condena a entre 10 meses y cinco años de cárcel más entre 80 y 1.000 latigazos. También fallaron que la muchacha y su acompañante debían recibir 90 latigazos "por encontrarse juntos sin tener parentesco", lo cual constituye un delito en el reino.


Arabia Saudí es una monarquía absoluta cuya familia real basa su legitimidad en un pacto no escrito con los ulemas de una de las ramas más intolerantes del islam suní. Conocidos como wahabíes, estos fundamentalistas exigen una estricta segregación de los sexos y no aceptan ninguna otra escuela de pensamiento. Para ellos, los chiíes (un 10% de la población), son herejes. Además, han impuesto su interpretación de la sharía (ley islámica) en el sistema judicial y como muchas leyes no están codificadas, los jueces tienen amplia discreción a la hora de dictar las sentencias.
Indignada con una condena que ha sorprendido incluso a los saudíes, acostumbrados a la arbitrariedad de sus tribunales, la Chica de Qatif pidió a su abogado que la recurriera. El pasado día 14, los jueces elevaban la pena de los violadores a entre dos y nueve años, pero también aumentaban el castigo para la víctima a 6 meses de cárcel y 200 latigazos. El motivo, según una fuente judicial citada por el diario Arab News, es que "intentó influenciar al tribunal llevando su caso a la prensa".
"El veredicto no sólo envía a las víctimas de violencia sexual el mensaje de que no deben denunciar, sino que ofrece protección e impunidad a los agresores", opina Farida Deif, de Human Rights Watch. Esta organización de derechos humanos también ha denunciado la retirada de su licencia al abogado. Las autoridades judiciales le acusan de "comportamiento beligerante, hablar con los medios de comunicación para influir en los jueces, y dañar la imagen del país".

"Han recurrido a la prensa porque no confían en el sistema", estima un profesor universitario saudí, indignado por lo ocurrido. La fuente, que pertenece a la minoría chií y pide el anonimato porque ya ha tenido problemas con las autoridades con anterioridad, explica en conversación telefónica que han convergido dos factores en este caso. "Por un lado, la forma en que los wahabíes ven a la mujer, como una causa de problemas a la que todo lo que le ocurra (abusos, tocamientos indeseados) es culpa suya. En segundo lugar, el que sea chií, ya que para ellos, las chiíes son todas unas putas y carecen de dignidad".


Esta interpretación coincide con las declaraciones del marido de la víctima, quien ha denunciado que uno de los jueces estaba predispuesto en su contra. "Le dijo que se merecía lo que le había pasado", confíó el hombre, que ha anunciado la voluntad de su esposa de presentar un nuevo recurso a pesar del riesgo de que el tribunal vuelva a aumentar la pena.
Sin llegar a los extremos de Arabia Saudí, las activistas de los derechos de la mujer están convencidas de que en la mayoría de los países de Oriente Próximo "si una mujer resulta violada, la ley no la defiende". Al menos, no en la práctica.


En Irán, por ejemplo, aunque el código penal establece la pena de muerte para los violadores, la letra pequeña termina volviéndose contra la mujer. "Cuando acude al juzgado para presentar la denuncia, la envían a un centro médico para que certifique la violación, pero incluso con ese informe, tiene que presentar testigos, algo bastante improbable en estos casos", explica la abogada Nasrin Sotudeh. Ante la falta de testigos, lo habitual es que el violador quede libre y que entonces la justicia se vuelva contra la mujer que puede terminar azotada por falso testimonio, cuando no se la acusa de prostitución.y la vergüenza bloquearon a la muchacha, que desde la violación ha intentado quitarse la vida en varias ocasiones, según su abogado, Abdulrahman al Lahem. De hecho, pasaron casi cuatro meses hasta que presentó la acusación ante el Tribunal General de Qatif, una localidad de la costa oriental de Arabia

Este mismo año, una empleada sudanesa de la ONU, Lubna Hussein, fue encarcelada y a punto estuvo de ser latigada por llevar pantalones en público. La ex periodista ha utilizado su propio caso para denunciar las regulaciones sobre orden público y decencia de su país. Otro caso llamativo es el del futbolista nigeriano Stephen Worgu, al que condenaron a sufrir 40 latigazos por conducir borracho en Jartum. La sentencia ha sido pospuesta a la espera del recurso.

Dan cincuenta latigazos a una joven cristiana en Sudán por llevar falda



La policía sudanesa detuvo a Silva Kashif cuando paseaba por el mercado de Jartum. Su «crimen» fue llevar puesta una falda que le cubría por debajo de las rodillas, algo que tanto la policía como el juez consideraron «indecente», de acuerdo a las leyes islámicas. Kashif fue castigada de inmediato con cincuenta latigazos, sin ninguna posibilidad de presentar defensa ni avisar a sus padres. La familia de Kashif anunció que presentará una demanda contra el policía que la detuvo y también contra el juez.





(EP/ProtestanteDigital/InfoCatólica) La condena fue en contra de las mismas leyes sudanesas, que prohíben los latigazos a los menores de 18 años. El juez basó su sentencia en la ley islámica, la ´sharia´, a pesar de que Silva Kashif se identificó como cristiana.


Silva Kashif todavía no sale de su asombro ante el trato recibido: «Me trataron como a un criminal. No sé qué usar. Los pantalones eran un problema. Mi falda llegaba debajo de las rodillas. ¿Qué más puedo hacer? Soy cristiana. Mi tribu y mis costumbres me permiten vestirme así».


Jenty Doro, la madre de la joven, mostró su disgusto ante el castigo. «Sólo es una joven, pero el policía la empujó por el mercado como si fuera una criminal», declaró su madre.


Después de ser detenida, Silva Khashif fue trasladada ante tribunal de Kalatla, donde fue condenada y castigada de inmediato por una agente de policía delante del juez, prosiguió la madre. «Sólo me lo dijeron cuando ya había sido azotada», lamentó. «La gente tiene diferentes religiones y eso se debe tener en cuenta».
El abogado de Silva Kashif, Azhari al-Haj, sostuvo su intención de presentar la demanda contra el policía y el juez.
«Ella vestía una falda y una blusa normales, como miles de chicas», explicó. Las autoridades «no se pusieron en contacto con ningún tutor y la castigaron en el acto», agregó. Al-Haj se mostró confiado en conseguir una compensación y la absolución total de Kashif. «También estamos en contra de la ley por sí misma, queremos que se cambie la ley», aseguró.No es un caso aislado. El caso añade más polémica al debate acerca de las leyes sudanesas sobre decencia. De acuerdo con la ´sharia´, que rige la política del Gobierno, en Sudán se castigan la indecencia, la embriaguez y los delitos contra el orden público. Las autoridades se han comprometido a suavizar la aplicación de la ´sharia´ para los ciudadanos de Sur de Sudán que viven en Jartum, en virtud del acuerdo de 2005 que puso fin a guerra civil entre esta región autónoma --cuyos habitantes son mayoritariamente cristianos y seguidores de religiones autóctonas-- y el Gobierno central

Las autoridades de Malasia informaron ayer que azotaron a tres musulmanas por haber mantenido relaciones sexuales extramaritales, las primeras en el país que reciben dicho castigo en cumplimiento de la rigurosa ley islámica.
Los azotes a las mujeres provocaron un debate acerca de si el conservadurismo islámico se está entrometiendo en las vidas personales en esta nación moderada de mayoría musulmana y enclavada en el sudeste asiátic
El año pasado, otra mujer, Kartika Sari Dewi Shukarno, de 32 años, con dos hijos, había sido sentenciada a azotes por beber cerveza.
La sentencia a Kartika no se cumplió, pero las autoridades en una prisión para mujeres cerca de Kuala Lumpur el 9 de febrero azotaron a otras tres musulmanas que habían sido condenadas en un tribunal islámico por relaciones extramaritales, según un funcionario del Ministerio del Interior
IRÁN.- Una mujer de 43 años fue declarada culpable de adulterio en Irán por lo que las autoridades la condenaron a morir lapidada, a pesar de que la mujer aseguró haber sido violada.



Sakineh Mohammadi Ashtiani, de 43 años, ya había sido castigada con 99 latigazos por los hechos en el año 2006, asegurando que mantuvo las relaciones "bajo coacción".


Según publica el Daily Mail, Amnistía Internacional como los propios hijos de Sakineh, de 14 y 20 años, ha pedido ayuda desesperadamente y ha clamado para que no se lleve a cabo la ejecución.


"´Por favor, ayúdennos a poner fin a esta pesadilla y no dejen que se convierta en una realidad. Ayúdennos a salvar a nuestra madre".

Es la petición desesperada de Farideh y Sajad, los dos hijos de Sakineh Mohammadi Ashtiani, condenada a ser lapidada en Irán.


 
El Código Penal vigente en Irán castiga el adulterio con la muerte por lapidación o con el sufrimiento por azotes, mientras que la pena por asesinato y otros delitos como el tráfico de drogas es el ahorcamiento
 
 
 
MISERICORIDA DIOS MIO MISERICORDIA MAS EN http//babyseals.ning.com