ROSA

ROSA

miércoles, 20 de julio de 2011

Londres Sherwood 2007-2007








Sacudir a un niño muy pequeño, con o sin el impacto de la cabeza, puede causar daños irreversibles en el cerebro, ceguera, parálisis cerebral, sordera, lesión de la médula espinal, convulsiones, problemas de aprendizaje, e incluso la muerte.