ROSA

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jueves, 4 de agosto de 2011

tributo al angelito María Begoña Urroz Ibarrola







El día 28 de junio de 1960, y tras largos años de encuentros, discusiones y entrenamientos, ETA ejecuta su primer atentado, y con él su primer asesinato.
El lugar elegido fue la estación de tren de Amara, en San Sebastián: los etarras entraron en dicha estación poco antes de las 7 de la tarde, y se dirigieron con paso firme hacia la sala de consignas, donde dejaron la bomba que explotaría poco después, a las 7:10.
El resultado fue de cinco heridos graves, y entre todos, una niña, María Begoña Urroz Ibarrola, de tan sólo 22 meses de vida, a la que un mozo de la estación sacó de entre las llamas. Tuvo quemaduras en ambas piernas y brazos, heridas contusas en pierna y pie izquierdos y quemaduras en la cara. Fue trasladada a la Clínica del Perpetuo Socorro en estado crítico, y posteriormente a su casa, donde falleció a causa de la gravedad de sus heridas.

Esperaba el tren de vuelta a Lasarte, su pueblo natal, acompañando a su madre