lunes, 26 de septiembre de 2011

Padre José Luis Martín Descalzo


















José Luis Martín Descalzo nace en 1930 en Madridejos (Toledo) España, en el seno de una familia de la que era el menor de tres hermanos. Cuando tenía tres años se trasladan a vivir a Astorga coincidiendo con el nuevo destino profesional de su padre, funcionario del Ayuntamiento. En Astorga transcurre casi toda su infancia, hecho que evoca de manera entrañable a menudo en sus obras. A los 12 años ingresa en el Seminario de Valladolid y más tarde fue a Roma donde estudió Historia y Teología. Se ordeno sacerdote en 1953. Regresó a Valladolid, tierra natal de sus padres, allí vivió gran parte de su juventud, siendo profesor de Literatura en el Seminario y Director de una compañía de teatro. La Fe y el concepto de la vida “como entrega y donación a Dios y los hombres” se forja en la fragua de la familia y su profunda vocación religiosa se consolida con la dramática experiencia vital de ser testigo de la muerte de su tío, sacerdote rural, que fallece en acto de servicio, al desafiar las condiciones extremas meteorológicas de nieve y frio, caminando entre la noche para asistir religiosamente a una anciana moribunda en una aldea cercana. Este ejemplo de fe, extrema generosidad y valoración de la dignidad humana impacta profundamente en el joven y parece que orienta definitivamente su horizonte vocacional.
Periodista, poeta, autor dramático y novelista, fue Premio Nadal de Novela en 1956 y Premio Teatral de Autores en 1962. Como otros genios de la literatura, en sus obras traspasan la frontera artificiosa de los géneros literarios y entremezcla en ellas el ensayo, la poesía, la novela, el teatro, artículos periodísticos. etc.
De su prolífica obra literaria destacan los Libros de Razones: “para la esperanza”, “para la alegría”, “para el amor”, “desde la otra orilla”. Que recogen artículos periodísticos publicados en el revista Blanco y Negro y que son seguidos semanalmente por multitud de lectores. Basados en hechos reales y cotidianos de la vida, constituyen una manera singular que, a modo de parábolas, tratan de dar solución de esperanza al dolor humano, utilizando para ello un lenguaje nítido, profundo y claro al alcance del “hombre de la calle”, que somos todos . En ellos también expone y acerca la “esencia” de los numerosos autores que han influido en su vida.
José Luis Martín Descalzo, padecía una grave enfermedad renal, que le obligo a estar sometido a diálisis durante años, en los cuales escribió muchas de las mejores páginas de su extensa obra, sin dejar de sembrar esperanza y vida hasta su muerte en Madrid el martes 11 de junio de 1991.
“Hay hombres que llegan a la bondad por naturaleza: son afortunados. Otros llegan por convicción: y son sabios. Pero hay quienes llegan por naturaleza y convicción: son estos los que marcan el límite de la evolución -que no es física- del ser humano. Cervantes, Marañon, Martin Descalzo, tal vez las tres columnas, fijadas en España, más sólidas que sostienen el pesado y universal edificio de la Verdad”