domingo, 8 de enero de 2012

Harold Frederick "Fred" Shipman asesino en serie




Harold Frederick "Fred" Shipman (14 de enero de 1946 - 13 de enero de 2004) fue un médico británico, acusado de matar a 218 de sus pacientes, corroborado solamente en 15 de ellos. Es conocido por ser uno de los peores asesinos en serie de la historia moderna.
En el año 2000, Shipman fue condenado a 15 cadenas perpetuas consecutivas por los asesinatos de 15 de sus pacientes.
Después del juicio, la policía siguió investigando los archivos del doctor Shipman o como lo apodaron posteriormente, el doctor "Muerte", ya que se estimaba que Shipman había asesinado muchas más veces y que podría haber llegado a matar a 215 pacientes, de los cuales el 80% de ellos eran mujeres. También las edades de las víctimas eran un cuestionamiento para la policía, ya que la persona más joven que Shipman había matado entre esos 15 corroborados, era Peter Lewis de 41 años de edad. Finalmente, las investigaciones terminaron con un posible saldo de 250 víctimas, pero se cerró la investigación con el número oficial de 218 asesinatos altamente probables.
Muchas de las legislaciones británicas sobre cuidado médico y a la medicina fueron repasadas y modificadas notablemente como resultado directo e indirecto de los crímenes de Shipman, especialmente después de los resultados de las investigaciones sobre Shipman (comenzadas el 1 de septiembre de 2000).En marzo de 1998, la Doctora Linda Reynolds de la Brooke Surgery en Hyde, frente a la clínica de Shipman, fue a visitar a John Pollard, el coronel de distrito de South Manchester, preocupada por los altos índices de mortalidad entre los pacientes de Shipman. También habló de las cremaciones realizadas, de fallecidos ex-pacientes de Shipman, en su mayoría mujeres mayores. Luego, al finalizar, la doctora diría que Shipman estaba matando a sus pacientes, pero no sabía si era por negligencia o intencionadamente.
El caso atrajo inmediatamente la atención de la policía, quien no tenían suficientes pruebas como para arrestar a Shipman y levantar cargos contra él (en la investigación posterior sobre los crímenes de Shipman, culparían a la policía por asignar oficiales inexpertos al caso). Durante el tiempo de investigación, el caso fue abandonado el 17 de abril, con la eventual detención de Shipman como portada. En ese lapso, Shipman asesinó tres personas más.
La última de estas tres era Kathleen Grundy, una vieja de Hyde. El 24 de junio de 1998 murió en su casa. La última persona en verla con vida había sido el doctor Shipman, quien luego firmaría su certificado de defunción.
La hija de Grundy, la abogada Angela Woodruff, quedó consternada cuando el abogado de su madre, Brian Burguess, le informó que la última voluntad de su madre había sido desheredarla de las 386.000 libras esterlinas que tenía para darle, para dárselas a su doctor, Harold Shipman. Woodruff fue a la policía e informó de lo que pasaba. El cuerpo de Grundy fue exhumado y examinado, y fue cuando se le encontraron rastros de morfina. Con estas pruebas, Shipman fue finalmente arrestado el 7 de septiembre de 1998 y le encontraron una máquina de escribir, del tipo usado para falsificar el documento de herencia.
Después de esto, la policía comenzó a examinar otras muertes certificadas por Shipman y elaboró una lista de 15 muertes para investigar. En los 15 casos, hubo sobredosis de morfina. Los certificados de estos 15 pacientes, los había firmado Shipman y explicaban que los pacientes estaban en "mal estado de salud".Shipman fue encontrado colgado en su celda de la prisión de Wakefield a las 6:20 AM del 13 de enero de 2004, un día antes de cumplir 58 años y declarado muerto a las 8:10 AM. El servicio carcelario informó que Shipman se había ahorcado en los barrotes de su celda, con las sábanas de su cama. Algunos periodistas británicos expresaron alegría por el suicidio de Shipman y alentaron a otros asesino en serie a seguir su ejemplo. El periódico The Sun fue criticado por su portada festiva anunciando la muerte de Shipman que decía Ship, Ship, Hurra!.
Sin embargo, las familias de las víctimas expresaron incertidumbre, ya que con la muerte de Shipman nunca tendrían la satisfacción de que Shipman explicara por qué había asesinado a los pacientes. David Blunkett expresaría ante tanto júbilo "Si usted despierta y recibe una llamada diciéndole que Shipman se ha suicidado, usted piensa ¿será demasiado temprano para abrir una botella? y entonces descubre que muchos están lamentados de este hecho", haciendo referencia a la incertidumbre de las familias de las víctimas.
El motivo del suicidio de Shipman nunca fue esclarecido, aunque según su oficial de libertad condicional, Shipman consideraba el suicidio como una manera de que su esposa pudiera recibir una pensión del servicio médico nacional y una suma global, aunque lo habían privado de su pensión. Su esposa recibió una pensión del servicio médico nacional. Si Shipman hubiera tenido 60 años o más, su esposa nunca habría cobrado nada. El estudioso de perfiles del FBI John Douglas ha afirmado que los asesinos en serie están obsesionados con la manipulación y el control y que suicidarse en la cárcel bajo custodia policial, es su gesto final de control.
Una de las preguntas que vinieron después fue el por qué Shipman no tuvo custodia exhaustiva para evitar su suicidio, que sí había tenido en las prisiones de Mánchester y de Frankland, después de haber amenazado con suicidarse.
Poco después de la muerte de Shipman, sir David Ramsbotham escribió un artículo para el periódico The Guardian que condenó las cadenas perpetuas, alegando que si se les diera a los condenados sentencias con posibilidad a la libertad condicional, y no las sentencias indefinidas, los reos tendrían esperanza de salir de prisión y se evitarían suicidios como el de Shipman.No se sabe ni cuando empezó Shipman a asesinar pacientes ni cuántos mató. Un informe hecho en julio de 2002 sobre las actividades de Shipman concluyó que había matado a por lo menos 215 pacientes entre 1975 y 1998, durante su estancia en Todmorden, West Riding Yorkshire (1974-1975) y Hyde, Chesire (1977-1998). La jueza Janet Smith dijo que muchas otras muertes sospechosas no podían atribuirse directamente a él. La mayoría de las víctimas eran mujeres mayores que gozaban de buena salud, según los informes presentados después de su suicidio.
En el sexto y final informe, publicado el 27 de enero de 2005, Smith reveló que creía que Shipman había matado a tres pacientes, y que tenía serias sospechas acerca de cuatro muertes más, entre ellas la de una niña de cuatro años de edad, al inicio de su carrera médica en el hospital general de Pontefract (West Riding Yorkshire). Smith concluyó que el número probable de las víctimas de Shipman entre 1971 y 1998 era 250. En total, 459 personas murieron mientras estaban bajo su cuidado. Es incierto cuántos de éstos eran víctimas de Shipman, pues él era a menudo la única persona que certificaba las muertes.
La investigación sobre Shipman también incluyó recomendaciones de cambios en la estructura del consejo médico general.
Seis médicos que habían firmado cremaciones de víctimas de Shipman fueron acusados de mala práctica por el consejo médico general, que declaró que ellos debían haber notado el patrón de visitas que Shipman efectuaba con sus pacientes antes de que ellos murieran. Finalmente los médicos fueron absueltos de culpa y cargo. La viuda de Shipman, Primrose Shipman, fue citada para dar testimonio acerca de dos de las muertes durante la investigación. Mantuvo su inocencia y también la inocencia de su esposo.
En octubre de 2005, una audiencia similar fue llevada a cabo contra dos médicos que trabajaron en el hospital general de Tameside en 1994, y que no detectaron que Shipman administraba dosis brutales de morfina a sus pacientes.
Hubo otra investigación en 2005 sobre el suicidio de Shipman. Se concluyó que el suicidio no podría haber sido predicho o prevenido, pero que los procedimientos debían no obstante ser reexaminados.
En 2005 se divulgó que Shipman pudo haber robado las joyas de sus víctimas. Sobre joyas por el valor de £10.000 que habían sido encontradas en su garage en 1998, y en marzo de 2005, con Primrose Shipman presionando para que le sean devueltas, la policía escribió a las familias de las víctimas de Shipman para que identificaran las joyas.
Los artículos no identificados se entregaron en mayo. En agosto la investigación terminó con 66 piezas devueltas a Primrose Shipman y 33 piezas que ella confirmó que no eran suyas, y que fueron subastadas. Los ingresos de la subasta fueron a una fundación. La única pieza que volvió realmente a una familia era un anillo de platino-diamante, que la familia identificó con una fotografía como prueba de propiedad.
Un jardín en memoria a las víctimas de Shipman, llamado el Jardín de la Tranquilidad fue abierto en Hyde Park el 30 de julio de 2005.