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sábado, 7 de enero de 2012

Luis Alfredo Garavito Cubillos asesino en serie













Luis Alfredo Garavito Cubillos Génova, Quindío, Colombia, nació el 25 de enero de 1957 y es uno de los asesinos en serie más prolíficos de Colombia y del mundo. Es el mayor de siete hermanos y durante su infancia vivió la falta de afecto y el maltrato físico por parte de su padre. Según su testimonio fue víctima de abuso sexual.

Relató que tenía como profesión vendedor ambulante y vivía de eso. Estudió hasta quinto de primaria en el Instituto Agrícola en el corregimiento de Ceilán, cerca a Tuluá (Valle). Su cédula fue expedida en Trujillo (Valle).

Según la Fiscalía General de la Nación y varios organismos judiciales internacionales se determinó que Luis Alfredo Garavito es el segundo homicida en serie del mundo. Así mismo, la Fiscalía General de la Nación sentenció que todas las condenas de Garavito suman 1.853 años y 9 días.

A sus 42 años, fue declarado por los investigadores y jueces como un asesino en serie. Cuando fue capturado confesó ser el autor de la muerte de 147 niños en distintas regiones de Colombia, pero a la fecha la Fiscalía General de la Nación lo investiga por el homicidio de 176 niños en su paso por 59 municipios del país.

En repetidas ocasiones, Garavito Cubillos se hacía pasar por vendedor ambulante, monje, indigente, discapacitado y representante de fundaciones ficticias en favor de niños y ancianos. Es conocido también como La Bestia, El Monje, El Mendigo, Alfredo Salazar, El Loco, Tribilín, Conflicto, El Cura o Bonifacio Morera Lizcano.

Las víctimas de Garavito eran niños entre los 6 y los 16 años, de bajo estrato económico. Los abordaba en los parques infantiles e instalaciones. De acuerdo con la investigación, en esos lugares los cuerpos sin vida de los menores fueron encontrados degollados, mutilados y con señales de haber sido amarrados. También se encontraban con señales de acceso carnal, similares a los hallados en los sitios de los crímenes y publicaciones periodísticas en las cuales se reseñaba el estado de las investigaciones por desapariciones y homicidios de niños en el país.

El 22 de abril de 1999, miembros de la Policía Nacional capturaron en Villavicencio a Luis Alfredo Garavito Cubillos, en momentos que intentaba agredir sexualmente a un menor. Su plena identificación se logró mediante cotejo dactiloscópico. (Fue capturado por un agente de policía de Apellido Babativa)

Gracias a las pruebas recogidas por la Fiscalía y a su posterior confesión, se estableció que Garavito Cubillos es responsable no sólo de la muerte de un menor de Tunja sino también del homicidio de tres niños de Génova y de otros 172 crímenes cometidos contra menores en 11 departamentos del país, entre 1992 y 1998.

En una entrevista concedida a Guillermo Prieto La Rotta "Pirry", presentador del programa El Mundo Según Pirry, y trasmitido por el canal Colombiano RCN el 11 de junio de 2006; Luis Alfredo Garavito negó haber "violado" a sus víctimas; en este mismo trabajo periodístico dicho asesino aseguraba que había cometido los crímenes por supuestas órdenes del diablo, y aseguraba su "rehabilitación" tras convertirse en miembro de una Iglesia Pentecostal, evidenciaba igualmente los esfuerzos que ha hecho por salir libre cuanto antes e incluso, aspirar algún día a tener una curul en el Congreso nacional.

Lo inaudito de caso es que un demente psicópata que violó, asesinó y descuartizó al menos 189 niños en gran parte de Colombia, salga ahora a decir que se reformó y que siendo un escogido del señor, tiene proyectado abrir y dirigir un templo evangélico. ¿Será para tener sangre fresca y nuevas victimas para sus futuros crímenes? Garavito esta en la cárcel de Villavicencio, comiendo bien, es pastor de una iglesia cristiana y vive relajado.

Según la noticia de RCN, hay otro proceso a Garavito por otro asesinato en el Valle del Cauca, por el cual tendría que responder judicialmente de manera independiente a sus anteriores crímenes.

La suma de todos los crímenes suma más de 1000 años de cárcel, pero la pena máxima en Colombia es de 60 años, y por colaborar en la recuperación de los cuerpos y por buena conducta le disminuirían la condena a 12 o 16 años.