domingo, 4 de noviembre de 2012

MADRE ALEMANA MATO A CINCO BEBES RECIEN NACIDOS

Una mujer alemana, cuya identidad ha sido preservada, de acuerdo a las leyes de privacidad de este país, realizó una "confesión exhaustiva" de los asesinatos, según publicó la cadena de televisión 'Fox'. La mujer, que en la actualidad tiene dos hijos vivos, de 8 y 10 años, explicó que desde 2006 ocultaba sus embarazos y se mantuvo alejada de los médicos para después matar a los recién nacidos, poco después de dar a luz, unas veces en su casa y otras en un bosque cercano. "Tenía la impresión de que su marido la dejaría si tenía más hijos, y por eso ella no le dijo a nadie que estaba embarazada, ni siquiera a su esposo", informó Stahlmann Liebelt, jefe de la investigación policial en Flensburg, frontera de Alemania con Dinamarca. La policía encontró el primer cuerpo de un bebé en una planta de reciclaje de en 2006 a pocos kilómetros de Husum, ciudad donde vivía la acusada con su familia. Un año después los agentes encontraron otro cadáver en un aparcamiento cercano a la residencia de la mujer. Los otros tres bebés que dio a luz los mató y los escondió en el sótano del edificio, en el que vivía. Solo, ahora, tras su confesión la policía los recuperó y la investigación prosigue para determinar la causa de la muerte. Alemania cuenta con la red más extensa de Europa de cajas dispuestas en iglesias y hospitales para las madres que quieran entregar a su hijo recién nacidos de forma anónima. Una de estas cajas se ubicaba a unos 50 kilómetros de distancia del pueblo de la acusada, que alegó desconocer su existencia. La policía llevaba investigando el caso desde 2006 con la aparición del primer cadáver y realizaron cientos de pruebas de ADN durante este tiempo. El pasado martes tomó una muestra de saliva a la acusada y poco después se entregó y confesó los asesinatos. Un juez ha ordenado mantenerla bajo custodia a la espera de una acusación formal, que puede tardar varios meses.