ROSA

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sábado, 8 de diciembre de 2012

la historia de Carina Melchior








Después de un accidente automovilístico Carina Melchior de Dinamarca fue declarada con muerte cerebral y a sus padres se les pidió el consentimiento para realizar la donación de sus órganos. Para los que no saben, cuando los doctores “deciden” (porque no hay un consenso médico sobre el tema) que un paciente ha tenido una muerte cerebral, dado que la persona no está realmente muerta, es necesario apagar el respirador o cualquier otro aparato que los esté ayudando a sobrevivir en un momento de fuerte crisis física para poder declarar su muerte y proceder a volver a enchufarlos (para que los órganos no se dañen) y luego extraer los órganos cuando el receptor esté listo para recibirlos. Lo que pasó en el caso de Carina fue que cuando los doctores apagaron el respirador artificial esta joven en lugar de morir (porque recuerden que una persona con “muerte cerebral” no está realmente muerta sino en un estado de crisis grave), ella reaccionó positivamente y ahora se espera que tenga una recuperación total. Lo particular de este caso fue que todo el proceso de avisarle a los padres que estaba “muerte”, pedirle su consentimiento para la donación de órganos y apagar el respirador y su reacción fue televisado como parte de un documental y fue visto por 1.7 millones de personas, generando gran desconcierto entre la población en Dinamarca. No es la primera vez que ha pasado que un paciente se recupera al apagarse el respirador, lo cual demuestra que el diagnostico de “muerte cerebral” no es del todo fiable. Más bien lo que hay que tener en cuenta es que en varios países parte del examen para “confirmar” si es que una persona está realmente muerte es apagar el respirador “para ver si reaccionan”, pero queda claro que son personas que están normalmente en un estado de shock post-traumático y apagar el respirador puede ser más bien lo que ocasiona su muerte. Los padres de Carina están interponiendo una demanda ante el hospital y el abogado de la familia comenta que ella no deja de preguntar si es que los doctores querían matarla.