ROSA

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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Lionel Tate asesino a Tiffany Eunick











Kathleen Grossett-Tate estaba cuidando a Tiffany Eunick, la hija de una amiga. Esa tarde la madre de Tiffany la dejó en casa de Kathleen, y dijo que la recogería unas horas más tarde. Esa noche, Kathleen se quejó de dolor de cabeza y fue al piso de arriba a acostarse un rato dejando a la pequeña en compañía de su hijo de 14 años Lionel Tate mientras veían la tele. Sobre las 10 de la noche, escuchó un alboroto y gritó que se estuvieran quietos, pero no fue a comprobar el motivo de los gritos, símplemente pensó que estarían jugando. 45 minutos más tarde Lionel subió y dijo a su madre que la niña no respiraba. Explicó que habían estado jugando a luchar, cuando la niña tropezó y se golpeó la cabeza con la mesa. La autopsia reveló que el hígado de la niña había sufrido daños producto de los golpes que recibió. A parte de eso, su craneo y dos costillas estaban partidas, y otras 35 lesiones por todo el cuerpo. Tate cambió su testimonio más tarde diciendo que la niña se cayó por las escaleras. Por esto, fue sentenciado a cadena perpetua sin libertad condicional en 2001, pero su sentencia fue cambiada, ya que su abogado determinó que las pruebas mentales pertinentes no habían sido realizadas, ni antes ni durante el juicio. Por lo que fue puesto en libertad en 2004. En 2005, fue capturado por atraco con arma de fuego a un repartidor de pizzas a quien le robó el dinero que llevaba y un pedido por valor de 33 dólares que iba a entregar. Ernest Gallardo llamó a la policía, pero no encontraron arma de fuego en su posesión ni los bienes robados. Más tarde confesó haberlo hecho y fue juzgado culpable de robo con intimidación, posesión ilegal de armas y violación de su periodo de prueba. Por lo que fue condenado a 30 años de prisión.