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sábado, 8 de diciembre de 2012

Padre Jesús Madrid, imputado Abusos sexuales con más de dos décadas



Padre Jesús Madrid, imputado
Abusos sexuales con más de dos décadas
Jesús Madrid Soriano tiene 73 años; dirige uno de los centros más importantes de Europa del Teléfono de la Esperanza en Murcia. Su hermano mayor, Serafín, fundó la Asociación en 1971; era hombre carismático y murió pronto, víctima de accidente. Otros dos hermanos suyos, Pedro y Ángel, también gestionan la misma ONG en otras ciudades. Los cuatro, sacerdotes. A primeros de mayo, nos sorprendía desagradablemente la siguiente noticia: "Jesús Madrid Soriano, director del Teléfono de la Esperanza de Murcia, ha sido detenido por presuntos abusos sexuales. La detención tuvo lugar el pasado jueves, aunque el acusado se encuentra en estos momentos en libertad a la espera de que el juzgado le cite para continuar con la instrucción del caso". "Madrid Soriano ha sido denunciado por tres mujeres, quienes afirman que el presidente nacional de esta ONG y presidente internacional de la Asociación de Teléfonos de la Esperanza se aprovechó del mal momento anímico que atravesaban para cometer los abusos... Madrid Soriano las citó en su despacho para llevar a cabo una novedosa terapia sexual. Presuntamente el acusado las tumbó en el sofá y tras desnudarlas abusó de ellas. Otras cuatro mujeres podrían sumarse a la denuncia las próximas horas..." Van corriendo ríos de tinta sobre el caso: muchas personas sufren y otras se refocilan. El problema es muy grave y ha de servir a nuestra jerarquía eclesial hispana para que, de una vez para siempre, viva con los ojos abiertos y detenga en su raíz problemas de este tipo desde sus comienzos. Porque no es nuevo el affaire; viene rondando por lo menos desde el año 1995, cuando publicaba el distinguido escritor Pepe Rodríguez el libro "La vida sexual del clero". El capítulo 28 de este serio estudio lo dedicaba íntegro al tema que nos ocupa. Así lo titulaba: "Jesús Madrid, abusos sexuales en la cúpula directiva del Teléfono de la Esperanza". Han pasado desde entonces diecisiete años. ¡Casi dos décadas han transcurrido desde la acusación pública contra este psicólogo capuchino, el Padre Jesús Madrid! En su crónica de "El Mundo" del domingo 13 de mayo, nos dice Ana María Ortiz que ya en 1993 denunciaron algunos de los colaboradores del P. Jesús Madrid los hechos al obispo, al colegio de psicólogos... al provincial de los capuchinos. Y todo el mundo pasó del asunto. O nadie respondió. Y así hemos llegado al siglo XXI bien avanzado. No es mi intención revolver en un basurero clerical. Solo deseo y pido a nuestra jerarquía eclesiástica que viva con los ojos bien abiertos; que no deje colear los problemas; que haga caso. Mucho celo tienen en que ningún secularizado, casado legítimamente por la Iglesia, tome parte ni siquiera en una concelebración, a pesar de que, según la Teología, en ellos está impreso el carácter sacerdotal. Pero ¡oh la disciplina canónica de los jerarcas! Mientras tanto les están metiendo goles por todas partes clérigos pederastas, amancebados, casados por lo civil que siguen ejerciendo... Sí; nuestros obispos ni son dioses ni pertenecen al cuerpo de la policía; es verdad. Pero pasa el tiempo, y seguimos perdiendo prestigio los católicos; y algunos de nuestros prelados siguen soñando con medrar en el escalafón. En fin. Señor, danos sacerdotes santos y obispos santos; que los necesitamos. Y mientras tanto, que estén con los ojos bien abiertos para que no les metan tantos goles.