viernes, 7 de diciembre de 2012

SE SUICIDA LA PROFESORA QUE ASESINO A NIÑO


Se suicidó la profesora que asesinó al hijo de su pareja.  No iba a soportar. Desde hace 23 días Verónica Palli se hallaba en penal de Socabaya. Estaba desmoralizada por la dura condena que se le venía. Escribió en su diario: "Hoy decidí morirme". Edwar Quispe H. Arequipa. Verónica Palli Jara (24) no pudo acostumbrarse al encierro. Decidió matarse antes de recibir la sentencia. Hace tres semanas, confesó haber asesinado a un menor de ocho años, el hijo de su pareja. Con sangre fría reveló que mató al niño porque lo consideraba un obstáculo en la relación que tenía con Benoni Achata Huisa (28), padre del pequeño y con quien convivió por más de un año. Tras el crimen, Verónica cumplía prisión preventiva de nueve meses y esperaba la sentencia por homicidio calificado, por lo que le iba a corresponder una pena entre 30 y 35 años de prisión. En el penal de mujeres de Socabaya, la joven no tenía amigas y conversaba muy poco. Casi nunca salía de su pabellón al patio de recreo. El único desfogue para sus emociones lo encontraba en un cuaderno que utilizaba como diario. Ahí escribió el último martes: “Hoy decidí morirme”. La madrugada del día siguiente, Verónica cumplió sus palabras. Sus compañeras de celda la encontraron desangrándose en su camarote, con las venas de los brazos y el cuello cortados. El objeto que utilizó fue la tapa de una lata de conserva de pescado. ESTABA ARREPENTIDA La homicida confesa llevaba 23 días recluida en el penal. Según el registro de visitas del penal, en todo ese tiempo, su pareja Benoni la visitó más de dos veces, incluso le habría llevado flores. Durante este tiempo una de las internas tuvo una breve conversación con Verónica. Ella sentía curiosidad sobre cuántos años de prisión podría recibir por su crimen. Cuando se enteró que podrían ser más de 30, su primera respuesta fue que no soportaría salir tan vieja del penal, que se mataría. Esta versión la contó a la Policía especializada en homicidios, que verificó la escena del crimen. Cuando la policía encontró su cuaderno personal, vio que en las nueve hojas escritas pedía disculpas a su familia y a su pareja por asesinar a su hijo. Se mostraba arrepentida y al parecer la idea del suicidio rondaba su cabeza. DECISIÓN FATAL Verónica dormía en la parte de arriba de un camarote en el pasillo del segundo piso del pabellón B, al fondo del corredor junto a otro grupo de internas. Por el hacinamiento, ellas no podían ocupar las celdas. Cerca de la una de la madrugada de ayer, una de sus compañeras sintió que se ahogaba. Al tratar de auxiliarla, encendió la luz y al verla bañada en sangre llamó a los vigilantes de turno para que la auxiliaran. La llevaron cargada por casi 100 metros hasta terminar el pasillo con dirección a la enfermería. Luego de 15 minutos de intentar salvarle la vida, la enfermera advirtió su muerte. Al revisar su cama encontraron un pequeño lavador donde había llenado agua que luego se mezcló con sangre. Según la hipótesis de la Policía, Verónica se cortó las venas de los antebrazos y los sumergió en el recipiente para que la sangre brotara más rápido y no se coagulara. Al ver que seguía con vida, decidió cortarse nueve centímetros de la garganta, con una profundidad de dos centímetros. Personal de Homicidios de la policía especializada realizó el levantamiento del cadáver para trasladarlo a la morgue central. De acuerdo con la necropsia, se determinó que la joven murió por desangramiento a consecuencia de los cortes en las extremidades. Las heridas en los brazos dañaron parte del músculo. Padres culpan a INPE por muerte El padre de Verónica, Patricio Palli Mendoza, llegó ayer hasta la morgue de Arequipa para reclamar el cuerpo de su hija y quejarse de la seguridad del Instituto Nacional Penitenciario (INPE). Para él, los agentes de seguridad debieron estar más atentos sobre el comportamiento de los internos. Además indicó que la entidad estatal no le avisó sobre la muerte de su hija. Fueron los medios de comunicación y sus amistades quienes se lo dijeron, por lo que en un primer momento pensó que querían esconder el caso. Posteriormente acudió al INPE para recibir detalles sobre lo que ocurrió en la madrugada. Después fue a la Fiscalía para solicitar le entreguen el cadáver de su hija y así darle cristiana sepultura. El cuerpo le será entregado hoy alrededor de las 8.30 horas.