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martes, 25 de diciembre de 2012

tributo al angelito Jonathan Yamil Albarrán Rivera


tributo al angelito Jonathan Yamil Albarrán Rivera
El niño, de casi 3 años, murió baleado este lunes en la tarde, día de Noche Buena y víspera de Navidad, cuando iba como pasajero en su asiento protector con su padrastro, Ursulino Ayala Arcelay, en un automóvil por la carretera PR-983 en el sector La Unión del barrio Casablanca en Luquillo. Ayala Arcelay, quien venía de realizar un trabajo de plomería en la casa de su suegra, localizada en el sector Los Ramos del barrio Casablanca, también murió tras recibir la lluvia de balas. “Aparentemente fueron interceptados por un vehículo (Toyota Corolla gris), haciéndole múltiples detonaciones”, explicó el teniente Roberto Díaz Rivera, del Cuerpo de Investigaciones de la Policía, quien estaba a cargo de la escena del crimen doble. “Hasta el momento tenemos más de 30 piezas de evidencia. Son mayormente casquillos de arma larga”, agregó. Como si hubiera tratado de evitar los disparros, el automóvil, que mostraba varios impactos de bala en el cristal del frente, quedó pegado a una columna de cemento de la verja de una residencia cercana a la carretera. La carretera rural quedó cerrada durante varias horas mientras las autoridades de ley y orden efectuaban su investigación y levantaban los dos cadáveres. El Sistema de Emergencias 9-1-1 recibió la llamada informado sobre un tiroteo a la 1:50p.m. Dos horas y media después, a eso de las 4:24 p.m. las autoridades sacaron del interior del vehículo, el cuerpo del niño, que todavía se encontraba en el asiente protector (car seat). Luego trabajaron con el cuerpo de Ayala Arcelay, de 38 años. “El nene quiso irse con él a casa de su abuela que vive en Casablanca. Aparentemente había terminado el trabajo de plomería y regresaban a su casa”, precisó la capitán Irma Sánchez Cariño. Las autoridades no tenían un móvil para el horrendo crimen y, al momento de conversar con este medio, no habían corroborado si Ayala Arcelay, quien residía en el barrio Mata de Plátano en Luquillo, tenía antecedentes criminales. Sánchez Cariño indicó que un familiar había identificado al menor y a su padrastro. Agregó que del pequeño asesinado, cuyo nombre no ofreció, tuvo que ser traslada al Hospital San Pablo en Fajardo, porque tenía contracciones. La mujer se encuentra en su séptimo mes de preñez. Aparece un vehículo gris Díaz Rivera explicó que las autoridades ocuparon un Toyota gris de cuatro puertas, en barrio Charco Frío entre Fajardo y Ceiba, parecido al vehículo alegadamente involucrado la balacera. “Habían tirando una de descripción del vehículo y una patrulla que rondada pudo divisar este vehículo con las mismas descripciones. Los individuos se internaron en el bosque. Se hicieron gestiones con la unidad aérea, pero al momento no se ha podido arrestar a nadie”, apuntó el teniente. En ese automóvil aparecieron una a máscara y algunos casquillos de bala de arma larga, afirmó Díaz Rivera. “No sabemos si son de éstos mismos (de esta escena), pero eso va a estar bajo investigación”, afirmó el agente. Pese a la cantidad de situaciones que enfrenta por su trabajo, Díaz Rivera dijo sentirce conmovido por la situación que encontró en el sector La Unión con la muerte del pequeñín. “Esto ocurrió un día como hoy, cuando ese niño debería estar recibiendo regalos y no tiros”, comentó Díaz Rivera con voz compungida, antes de continuar con su trabajo. El fiscal Carlos Peña estaba a cargo de la escena y ordenó el traslado de los cuerpos al Instituto de Ciencias Forenses (ICF). Día violento en el país Con este doble crimen sumaban a cuatro el número de asesinatos reportados en la víspera de Navidad. Previamente se había informado que Daniel Vera Rosario había sido ultimado a las 12:33 de la madrugada, frente a una residencia ubicada en la calle Río Mar, sector Playa del barrio Espinal, en Aguada. Según la Policía, el cuerpo del occiso de 36 años fue hallado baleado frente al portón de entrada de la vivienda. Hasta el momento, se desconocen el móvil y el autor de los hechos. Pocos minutos antes se había reportado otro asesinato, esta vez en la carretera PR-827 jurisdicción del sector Los Llanos en el barrio Ortiz, en Toa Alta. Allí, a eso de las 12:25 a.m., las autoridades hallaron el cuerpo de un hombre que no ha sido identificado y que presentaba varios impactos de bala en el cuerpo. La víctima fue descrita como de tez blanca, unos cinco pies con diez pulgadas de estatura, 175 libras de peso, pelo y ojos marrones, y tenía bigote y barba. Se informó que el occiso vestía un mahón corto azul y botas negras.