ROSA

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domingo, 3 de marzo de 2013

condenó a 41 años de cárcel a un hombre por la muerte y abuso sexual de una niña de dos años

El Juzgado Primero Penal con funciones de Conocimiento del Tribunal de Bucaramanga, condenó a 41 años de cárcel a un hombre por la muerte y abuso sexual de una niña de dos años. La condena también le fue aplicada a la mamá de la menor ya que, según las autoridades, ella fue cómplice de los abusos y maltratos a los que la pequeña era sometida por parte de su padrastro. El brutal caso de abuso y maltrato se conoció el 17 de abril del año pasado, cuando los hoy condenados llevaron a la víctima al servicio de urgencias del Hospital Universitario de Santander, HUS, aduciendo que la niña se había caído por las escaleras y que, además, tenía asma. Pese a los esfuerzos de los médicos la niña murió, pero ante las evidencias de maltrato que los galenos encontraron en el cuerpo de la pequeña, se ordenó que agentes del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín hicieran el levantamiento del cadáver. El cuerpo sin vida de la pequeña fue trasladado a la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, seccional Bucaramanga, donde se confirmaron las sospechas de los médicos. Tras la necropsia, los forenses establecieron que la niña tenía cinco costillas partidas, sangre en un pulmón, hemorragia en la cavidad abdominal, hemorragia en el páncreas, vesícula, colon e intestino delgado, le faltaban dos uñas, tenía trauma craneoencefálico, hematomas por todo el cuerpo, hígado caído, entre otras lesiones. De esta manera se determinó que la causa de la muerte había sido violenta por lo que la Policía asignó el caso a la Unidad Investigativa de Homicidios de la Sijín. ASÍ CAYERON Lo primero que los investigadores establecieron fue el sitio donde la pareja vivía con la niña. Allí, en la habitación de una residencia del Centro de Bucaramanga, se perpetraban los abusos sexuales y maltratos contra la menor por parte de su padrastro. Sin embargo, tras la muerte de la pequeña, su mamá y su padrastro se fueron sin dejar rastro alguno. La única pista con la que contaban los investigadores era que la menor había sido sepultada en Aguachica, sur del Cesar, zona en la que la Sijín centró los trabajos de búsqueda. Finalmente, un mes después de la muerte de la menor, la Sijín capturó en Curumaní, Cesar, a la mamá de la víctima y al padrastro, quienes fueron enviados a prisión por los delitos de homicidio agravado en concurso con acceso carnal violento. Un año y seis meses después de ser capturados, el Juzgado Primero Penal con funciones de Conocimiento del Tribunal de Bucaramanga, los condenó a 41 años. El padrastro de la víctima pagará su condena en la Cárcel Modelo de Bucaramanga mientras que la mamá en el Centro de Resocialización para Mujeres de Chimitá.