ROSA

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viernes, 26 de abril de 2013

el caso de Omar Alejandro Rivas Suárez







El peor crimen múltiple a partir de la violencia familiar en los últimos tres años, fue descubierto la noche de ayer en la colonia Loma Blanca, un intoxicado asesinó a su hijo de seis años, a su madre, a su tía, y a su prima, al pequeño lo asfixió con un cojín a las mujeres a puñaladas y ahorcadas. El escenario es en la calle de Palo Blanco 412, en la recámara el collage de saña inaudita, e incomprensible de la mente humana rebasada de la ira al enfermizo de un ser humano, lo truculento del hecho dobló la frialdad de los investigadores ministeriales e incluso de los reporteros. Sobre la cama con poco más de 48 horas de ser sacrificados estaban los cadáveres en fase tres de degradación de la señora Patricia Suárez Reyes, de 48 años, ahorcada y apuñalada por su hijo Omar Alejandro Rivas Suárez de 24, ya detenido por la Policía; a un lado de su abuela paterna estaba el inocente Omar Alejandro Rivas Espino de solo seis añitos, asfixiado con un cojín; a un lado de esa cama el cadáver de Brenda Edith Suárez de 17 años, y de la tía María de la Paz Flores Reyes de 38, ensangrentados por las heridas del arma blanca y las marcas en el cuello de la presión de cables eléctricos posteriores al ataque punzocortante. Los vecinos escucharon gritos el lunes en la noche, pero como era frecuente que el ahora múltiple asesino hiciera escándalo y la familia lo “redujera” con regaños, no les pareció extraño, hasta ayer al no saber de doña Mary y del niño que solían llevarlo a la escuela, se animaron a llamar a la autoridad, la Policía encontró a Omar Alejandro Rivas a espaldas de la casa, e inmediatamente manifestó que un desconocido había eliminado a su familia. Sin embargo, su estado intoxicado y evidencias en su ropa, como otros vestigios, llevó a la conclusión de que no era posible que hubiera cohabitado con cuatro cadáveres desde hace dos días sin denunciar.