ROSA

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miércoles, 15 de mayo de 2013

Angel Eduardo Valdivia Calderón violador y asesino de una adolescente Maryori Keiko Vega








No pudo más con su conciencia. Tras un intenso interrogatorio, el médico Angel Eduardo Valdivia Calderón (55), confesó ayer que asesinó a la menor M.K.V.S. (16) tras doparla en su consultorio, donde también la violó sexualmente sin darse cuenta de que ya no respiraba. También reveló que luego enterró el cuerpo en un inmueble de su propiedad en Villa María del Triunfo y que cubrió la fosa con un piso falso de concreto. 'Se me pasó la mano, no quería hacerle daño', dijo el galeno visiblemente quebrado al confesar el crimen que hasta ayer había negado. 'No fue mi intención, no fue mi intención', repetía a los agentes que lo interrogaron. Los detectives de la División de Homicidios de la Dirincri aprovecharon al máximo los siete días adicionales que le otorgó el Poder Judicial para culminar las investigaciones. Es así que hicieron pruebas de luminol y registraron con sabuesos amaestrados la vivienda de la calle Pedro Silva en SJM, la que habita con sus padres y en la cual también funciona su consultorio médico. Pero no hallaron nada. Cambiando de estrategia, los agentes metieron miedo a Valdivia Calderón al advertirle que si no cooperaba con la investigación podría ser denunciado por el 'delito de desaparición forzosa y lesa humanidad' que es sentenciado con cadena perpetua. También le hicieron creer que si aceptaba el delito la pena sería menor. Aterrado con la idea de pasar el resto de su vida en la cárcel, el médico decidió confesar. Contó que la menor acudió a su consultorio en varias oportunidades por presentar una infección vaginal y que, en la última cita, decidió doparla después de tenderle una trampa. Relató que el 22 de abril citó por la mañana a la jovencita en su consultorio, aduciendo que no podría atenderla en la tarde. Ya en el lugar, según contó, la drogó con una cantidad importante de somníferos para que no se despierte y al verla completamente inconsciente la ultrajó. Al notar que la menor no reaccionaba y al darse cuenta luego de que estaba muerta, entró en pánico, pero luego recuperó la calma y empezó a planear cómo deshacerse del cadáver. Es así que utilizó un colchón para ocultar el cuerpo y sacarlo de su consultorio. Lo colocó en su vehículo y lo trasladó a su otra casa ubicada en la avenida Ciro Alegría 270, a inmediaciones del Terminal Pesquero de Villa María del Triunfo. En esta vivienda, Valdivia Calderón habría contado con la ayuda de un albañil y una enfermera para cavar una fosa en el patio y luego de enterrar a la chica en ella la rellenaron con tierra para después cubrirla con cemento y convirtiéndola en un piso falso. Al mediodía de ayer, un equipo especial provisto de palas, picos, sierra eléctrica y taladros procedió a romper el piso. Al promediar las 5 de la tarde lograron desenterrar el cadáver, el que sacaron con varias sogas. Descubrieron que el médico había untado a la occisa con cal para desvanecer el mal olor del cuerpo putrefacto.