ROSA

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miércoles, 8 de mayo de 2013

Sujeto acuchilla a mujer delante de sus hijos

La trabajadora sexual María Nelida Murrugarra Tacilla (32) se convirtió en una víctima más del feminicidio, al ser asesinada ayer de cuatro cuchilladas por su conviviente en el domicilio que alquilaban, ubicado en el distrito de San Juan de Lurigancho, porque estaba cansada de las golpizas y decidió terminar la relación. La mujer, que se dedicaba a la prostitución, según amistades y efectivos que investigan el caso, ya en tres oportunidades había denunciado por agresión física en la comisaría de Santa Elizabeth a Wilber Roberto Ramos Ortegal (40), padre de dos de sus seis menores hijos. Las golpizas que ambos intercambiaban casi a diario tuvo a las 10 de la noche del último lunes un desenlace fatal. A esa hora el obrero, que trabajaba eventualmente, llegó molesto al inmueble ubicado en la avenida Canto Grande 2749, ya que -como dijo a la policía- se había enterado de que aparte de sus clientes su conviviente tenía un amante. El sujeto reclamó a su pareja por el engaño, pero ella lo negó todo y tuvieron relaciones íntimas. 'En pleno acto me sexual me llamó por otro nombre y yo me moleste. Le reclame y ella terminó por aceptar su infidelidad. Me dijo que quería terminar conmigo porque estaba enamorada de otro y me botó de la casa', contó a la policía. La fuerte discusión despertó a los hijos de ambos, Fabiola (3) e Isaac (4). El tener presente a sus pequeños no conmovió al sujeto, quien cogió un cuchillo de cocina y mató de cuatro puñaladas a la mujer que amó por siete años. Tras cometer el delito, Wilber Ramos se dirigió con sus hijos a la comisaría de Santa Elizabeth y se entregó aduciendo que mató a su pareja por emoción violenta. Sin embargo, los investigadores creen que el obrero planeó el crimen y fue al inmueble con la intención de matar a su pareja. Aurora Serrano Bravo (30), amiga de la fallecida, contó que en varias oportunidades María intentó terminar la tormentosa relación que mantenía, por las agresiones permanentes que recibía. Sin embargo, Ramos Ortegal, quien habría inducido a María en el mundo de la prostitución, siempre la convencía para regresar. En los últimos días, la mujer contó a sus amigas que el padre de sus dos últimos hijos la estaba amenazando de muerte y temía por su vida. 'Es un sujeto violento, solo se dedicaba a quitarle su dinero y la golpeaba casi a diario', dijo Aurora. Se supo además que la occisa deja otros cuatro hijos menores, fruto de su primer compromiso y quienes viven en Trujillo. El caso de María aumenta las cifras de mujeres golpeadas y asesinadas por sus cónyuges. Según la directora de información del Programa Nacional contra la Violencia Familiar, Olga Bardales, en 2012 hubo 83 mujeres asesinadas. Este año, de enero a febrero ya suman 14 casos de feminicidio. La modalidad de asesinatos por golpes es 45 %, acuchilladas 30%, asfixia 21 %, disparos 9 %, decapitación 9%, envenenamiento 6 % y quemaduras 6%. Lo peor es que de los 83 casos de feminicidio, el 36 % de victimarios están libres y otro 36 % prófugos. Solo un 21% de los responsables fueron detenidos.